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Taller Trascendiendo el Juzgar Valórico de la Mente Dual

 

 El juzgar valórico limita y rigidiza tu visión de mundo, estrecha tu mente, reduce tus opciones, entorpece tu actuar y el de otros, insensibiliza tu corazón. Este taller te enseña a liberarte del juzgar valórico en cuerpo, palabra, y mente.

 

 "No hay personas, cosas o circunstancias buenas o malas, bonitas o feas, sino sólo nuestra emocionalidad ante ellas. Sabiduría es mantenerse libre de juzgar, consciente de nuestras emociones."

 

 

Guía del taller

 

Primera parte: Distinciones entre grados de juzgar

  1. Distinción entre juzgar el ser y juzgar el estar
  2. Distinción entre juzgar la persona o parte o característica de la persona
  3. Distinción entre juzgar la persona o su comportamiento o acción
  4. Juzgar una acción sin atribuirla a persona alguna
  5. Distinción entre juzgar una acción y describirla sin juzgarla
  6. Distinción entre juzgar con palabras y juzgar con actos o con gestos faciales o corporales
  7. Distinción entre juzgar activamente y juzgar por omisión (incluidos los prejuicios y los juicios internalizados sobre cómo hay que ser, etc.)

 

Segunda parte: Reflexiones

  1. Peso kármico de emitir juicios, por cada dedo que apuntas, varios dedos te apuntan a ti…
  2. Poder del juicio negativo de amarrarnos a un ideal de conducta “positivo” para ser consecuentes con la forma en que juzgamos a otros
  3. Poder del juicio tanto negativo como positivo de amarrar al otro a una identidad definida por el juicio

 

Tercera parte: Responsabilizándonos por nuestras acciones, emociones y expectativas

 

Cuarta parte: Cultivando una mente unificada que pueda navegar sobre la dualidad del juzgar

 

Testimonios

"Cuando nos pediste recordar el hecho luego de la meditación, la verdad es que lo sentía con muy poca fuerza. Es decir, como que me faltaba energía (negativa) para enojarme. Me hizo pensar en que los juicios negativos o nuestras reacciones malas o violentas, tienen que ver con guardar energía negativa; tener un sustrato para que se puedan generar. Luego de la meditación, me fue imposible enojarme. Es más, ni siquiera me importó mucho, no pude 'engancharme' en eso". – Miguel Lagos.

"Muchas gracias por tu taller, fue una experiencia increíble. En base al trabajo realizado sobre tratar de emitir un juicio después de la meditación, es enriquecedor saber lo difícil o imposible que se vuelve hacerlo. Es maravilloso sentir esa sensación de alivio y de descarga. De verdad es muy, muy aliviadora. Cómo con sólo el poder de la relajación se pueden evitar malos ratos". – Daniel Rivera.

"Después del ejercicio de meditación el juicio negativo sobre esa situación que habíamos pensado parecía tener menos fuerza. Le bajó la importancia al hecho y finalmente fue como 'da lo mismo, no me voy a enganchar con eso'". – Ana Rivera.

"El ejercicio final efectivamente me dificultó emitir un juicio duro, lo que me demostró cuánto influyen las emociones en los juicios 'racionales'. Ése fue un bonito experimento práctico para demostrarlo".  – Marco Canepa.